Historia de Dorbach

Mi nombre es Cecilia Clasing B. y esta es mi historia. 

Mi historia en la orfebrería comenzó casi por casualidad, impulsada por una amiga que me invitó a descubrir este mundo. En ese momento no sabía nada de joyería ni imaginaba cuánto podía llegar a cautivarme este oficio.

Al comenzar a estudiar, descubrí un universo de técnicas, materiales y posibilidades que despertó inmediatamente mi curiosidad. Lo que más me sorprendió fue descubrir que, a partir de pequeños granos de plata, era posible crear algo completamente nuevo: una joya.

Mi primera pieza fue un anillo Cartier. Recuerdo la emoción de ver cómo, desde un material tan pequeño y simple, podía surgir una pieza con forma, identidad y carácter.

Con el tiempo fui adentrándome cada vez más en el arte de la orfebrería. Descubrí que detrás de cada joya existen paciencia, dedicación, técnica y muchas horas de trabajo. También entendí que aprender este oficio es un camino constante, donde cada pieza se convierte en una nueva oportunidad para experimentar, aprender y perfeccionar.

Así nació también el anhelo de crear un espacio donde mis piezas pudieran encontrar a personas que valoran el diseño, los detalles y aquello que ha sido creado con dedicación.

¿Porqué el nombre Dorbach?

Dorbach nace de la unión de dos apellidos que tienen un significado muy especial para mí. Uno de ellos es el apellido de mi padre, por lo que llevarlo en el nombre de la marca representa también una forma de mantener presente una parte de mi historia y de mis raíces.

Más que un nombre, Dorbach es el vínculo entre mi historia personal y este camino que elegí recorrer a través de la orfebrería.

Hoy continúo aprendiendo, creando y explorando nuevas formas de expresar este oficio a través de la plata 950. Cada pieza es parte de ese recorrido y lleva consigo una parte de las horas, la dedicación y la pasión que hay detrás de su creación.

En un mundo donde cada vez estamos más rodeados de objetos producidos en serie, creo en el valor de aquello que conserva la huella de quien lo crea. En una pieza hecha a mano existe tiempo, dedicación y una historia.

Eso es lo que quiero transmitir con Dorbach: piezas que trascienden tendencias, creadas para acompañar a quien las elige y convertirse, con el tiempo, en parte de su propia historia.

Gracias por elegirnos.